SOBERANÍA DEL INSTINTO
CONDUCTOR: El Instinto de Dirección
Sé quitarme los zapatos para explicar la calidad y la calidez del terreno.
Sé ponerme los zapatos y emprender el viaje.
Sé ir despacio para disfrutar del paisaje.
Sé acelerar para sentir la adrenalina y disfrutar de la vida.
Sé reducir la marcha, frenar y no romper la máquina ni caer en un abismo.
Sé encontrar el camino de regreso cuando me siento perdido o desorientado.
Puedo hacer una brújula con un poco de agua, una hoja y una aguja.
Y cuando no hay aguja…
PRÓXIMAMENTE
DE CERO A CABALLERO
"La profecía de un origen, el camino de un caballero"
Legado en construcción